
Y así salimos, perdemos, lloramos, mentimos, corremos, gritamos, miramos, pegamos, cantamos, caemos, giramos, celebramos, denostamos, construimos, recorremos, abrimos, cruzamos, rompemos, caminamos, juntamos, volteamos, tomamos, encontramos, empezamos, enviamos, sufrimos, damos, castigamos, bajamos, quemamos, besamos, llamamos, seguimos, vestimos, pertenecemos, callamos, diferenciamos, pedimos, asustamos, faltamos, somos, estamos, amamos. Así. Gastando punta. Porque somos un lápiz, que se gasta, se consume, mientras escribimos lo que somos, e inseparablemente, también lo que no somos. Dejamos de lado trozos de nuestro barro y nos armamos de carbón. Y así salimos, escribiendo, armando palabras.
Palabras. Palabras que se apilan una sobre otra, sobre otra, sobre otras tantas. Palabras apiladas. Palabras comunes, viejas, nuevas, cansadas, palabras que fueron agua y hoy son fuego, palabras que dicen lo que dicen y más y otras cosas. Sea lo que sea, creemos que en el fondo no importan tanto las palabras. Viven, lo creamos o no. Hay que escucharlas para sentirlas y que así crezcan por su curso (sin encerrarse) sin limitarse. No queremos imponérselas (no podemos pensarlo), no sirven tantas palabras y solas se borronean.
Bienvenidos.
Palabras. Palabras que se apilan una sobre otra, sobre otra, sobre otras tantas. Palabras apiladas. Palabras comunes, viejas, nuevas, cansadas, palabras que fueron agua y hoy son fuego, palabras que dicen lo que dicen y más y otras cosas. Sea lo que sea, creemos que en el fondo no importan tanto las palabras. Viven, lo creamos o no. Hay que escucharlas para sentirlas y que así crezcan por su curso (sin encerrarse) sin limitarse. No queremos imponérselas (no podemos pensarlo), no sirven tantas palabras y solas se borronean.
Bienvenidos.
“En un sistema cerrado nada se crea, nada se destruye, todo se transforma”.
Antoine Lavoisier (químico francés)