Ampulosas como las once caídas de Firpo, las paginas de nuestra historia relativizan traiciones y cobardías; curan la sífilis, proscriben el láudano y nos encomiendan a Dios nuestro Sr; nos acunan como a expedientes.
Y si se encienden en la noche los algarrobos, es cosa de ellos.
La vida para atrás es fácil, entendible, moral; sobre todo: entendible.
Desde indias sin piel hasta el dulce de leche, la patria todo lo explica:
nunca ganan los malos;
ninguno era marica;
y por algo se los habrán llevado.-
Buscapies.
jueves, 18 de marzo de 2010
lunes, 1 de marzo de 2010
Grafiti
Plaza.
Junto al mástil se acumulan residuos.
"SI LA DROGA ES BASURA, TIRA 2 BOLSA".
Nuestro auto pasa raudo.
"¿Viste?", le digo a Hernan.
Buscapies.
Junto al mástil se acumulan residuos.
"SI LA DROGA ES BASURA, TIRA 2 BOLSA".
Nuestro auto pasa raudo.
"¿Viste?", le digo a Hernan.
Buscapies.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Los amantes
Melina, una enamorada compulsiva parecía no querer saber nada con el.
Siquiera se lo planteaba.
Paso por su vida como una de esas caricias que te hacen mal.
"¿Querías dormir con Mel?", le pregunto
"Dormir y levantarme. Pero tiene pareja, rubio, grandote, con dotes para el teatro y encima con onda...¿como romper ese hogar?", contesto.
Buscapies.
Siquiera se lo planteaba.
Paso por su vida como una de esas caricias que te hacen mal.
"¿Querías dormir con Mel?", le pregunto
"Dormir y levantarme. Pero tiene pareja, rubio, grandote, con dotes para el teatro y encima con onda...¿como romper ese hogar?", contesto.
Buscapies.
martes, 16 de febrero de 2010
*
Camine horas bajo la lluvia, junto a tu ausencia, hablando de lo que fuere; enredaderas, ladrones de autos. Y si bien reconozco que te pareces mucho al concierto numero 22 de Mozart, el tiempo igual pasa.
Tus cartas están en el cajón de mi mesa de luz, junto a la foto esa en la que tu vestido se parece mucho mucho al concierto numero 22 de Mozart.
Pero ya no las leo.
¿Para que?
Vos en tu momento,
yo en mi momento,
ambos vamos a morir;
y las circunstancias habrán sido solo eso, circunstancias.
Buscapies.
Tus cartas están en el cajón de mi mesa de luz, junto a la foto esa en la que tu vestido se parece mucho mucho al concierto numero 22 de Mozart.
Pero ya no las leo.
¿Para que?
Vos en tu momento,
yo en mi momento,
ambos vamos a morir;
y las circunstancias habrán sido solo eso, circunstancias.
Buscapies.
lunes, 9 de marzo de 2009
Declaración desde la torre
Alguien llega hasta mis oídos:
los que no me ven
no lograrán saltar esta pared,
esta llama que entibia los huesos roídos.
Estoy saltando desde la torre,
directo a hacer estallar tu cráneo.
Desde aquí veo la gente gritar y correr,
la nena que quema sus dedos,
ya no siente lo que creía,
ya no cree en lo que sentía.
Él no deja de leer,
se olvidó de amarla ayer,
ya no quiere lo que tenía,
ya no tiene lo que quería.
Desde aquí los veo a todos ellos,
pero en realidad soy yo
el que no soporta este espectáculo.
Partiré mi cráneo contra ti,
pero no dejes de cantar
hasta sentir el impacto.
Hache
los que no me ven
no lograrán saltar esta pared,
esta llama que entibia los huesos roídos.
Estoy saltando desde la torre,
directo a hacer estallar tu cráneo.
Desde aquí veo la gente gritar y correr,
la nena que quema sus dedos,
ya no siente lo que creía,
ya no cree en lo que sentía.
Él no deja de leer,
se olvidó de amarla ayer,
ya no quiere lo que tenía,
ya no tiene lo que quería.
Desde aquí los veo a todos ellos,
pero en realidad soy yo
el que no soporta este espectáculo.
Partiré mi cráneo contra ti,
pero no dejes de cantar
hasta sentir el impacto.
Hache
sábado, 28 de febrero de 2009
Una noche
Hoy tu sexo me habla,
yo lo devoro,
todos lo devoramos.
Tu piel áspera de tanta lengua que te lamió.
Tu ojo, que llora ante el estallido.
Vertical.
Con un nuevo brillo en tus manos,
me puteás, me arañás, me rompés,
te quejás de que no te nombré.
Tu ego me detesta,
me echa en la cara tu vómito
de frases hechas,
de palabras que le robás a las paredes.
Tu renegrido ego desea de mí
una escena fantástica de sangres y hambres,
mientras ves tu cara en todos nuestros rostros.
Y ya despierta, me odiás porque no llevo puesta tu máscara,
porque mi ego y mi sexo te responden
y se funden en uno mismo, que te domina y enferma.
No me soltás de tus fauces, me hacés entrar y rebasarte,
te ahogo, te veo muerta en la cama. Muerta.
Fumo el oscuro lápiz y te invento con cenizas:
un gato lame con sus ojos la punta de tus dedos fríos,
que saben a noche, a amarga fruta.
De pronto despertás y lentamente, casi flotando,
te perdés entre las sombras del pasillo, silenciosa,
como la angustia, que en esta habitación,
besa mi boca reseca.
Hache
yo lo devoro,
todos lo devoramos.
Tu piel áspera de tanta lengua que te lamió.
Tu ojo, que llora ante el estallido.
Vertical.
Con un nuevo brillo en tus manos,
me puteás, me arañás, me rompés,
te quejás de que no te nombré.
Tu ego me detesta,
me echa en la cara tu vómito
de frases hechas,
de palabras que le robás a las paredes.
Tu renegrido ego desea de mí
una escena fantástica de sangres y hambres,
mientras ves tu cara en todos nuestros rostros.
Y ya despierta, me odiás porque no llevo puesta tu máscara,
porque mi ego y mi sexo te responden
y se funden en uno mismo, que te domina y enferma.
No me soltás de tus fauces, me hacés entrar y rebasarte,
te ahogo, te veo muerta en la cama. Muerta.
Fumo el oscuro lápiz y te invento con cenizas:
un gato lame con sus ojos la punta de tus dedos fríos,
que saben a noche, a amarga fruta.
De pronto despertás y lentamente, casi flotando,
te perdés entre las sombras del pasillo, silenciosa,
como la angustia, que en esta habitación,
besa mi boca reseca.
Hache
miércoles, 18 de febrero de 2009
El muelle
Abandonado muelle, que resistes el tiempo,
bastante mejor que nosotros,
y no más solitario que cualquiera que te encuentre.
Ya pronto moriré y tú te irás conmigo,
así como toda montaña que te rodea,
y seremos larvas, un mar blanco,
un enorme esperma de muerte,
donde siempre algo nace.
Allí conoceré tu vida,
Aprenderé a caminar por sobre el calendario,
Inmóvil y vibrante como todo tu paisaje.
Mis pies quedarán arrugados
y, envueltos en la tierra,
me someterán a viajar sintiendo las diferentes corrientes,
de lagos, arroyos y vertientes,
que relatarán las historias de las altas montañas,
de las pequeñas piedras húmedas que besaron.
Sentiré en las pequeñas vegetaciones
los periódicos amores que se enfrentaron a lo irreparable,
hasta la abdicación, el abandono,
el desamarre, el desamor.
El culto a la palabra, a las letras
que lo dejarán a uno mudo, ya en la muerte,
o desde el nacimiento. La letra muda.
La C me llama.
La S me calla.
Finalmente no me preocuparé más.
Liquidaré todo lo que me agobia,
toda palabra; y sólo rescataré una letra,
la única que me deja ahogarme en tu paz.
Hache
Suscribirse a:
Entradas (Atom)