¿De que sirve ahora soportar los días?
Aumentar historia, amontonar recuerdos.
¿De donde esta necesidad de transportar cansancio?
¿De que rincón?
¿De que vientre?
¿De que tiempo?
¿De que sirve ahora gritar todo este amor, esta entrega?
de mi mano
y mi piel.
Buscapies.
jueves, 26 de mayo de 2011
martes, 24 de mayo de 2011
Traeme la noche
Insiste la lluvia fabricando goteras
se están deshaciendo adobes del sueño
fría es la tarde sin leña en la estufa
larga la noche sin canto de estrellas.
Digo "noche" y es un palabra, nada más;
digo "la noche" y ya es un lugar misterioso;
digo "esta noche" y ya es literatura,
porque el simple hecho de decir "esta noche" implica ya una existencia insoportable.
viernes, 20 de mayo de 2011
Decime que te hicieron, por favor

"Expertos en desvelarse en miradas.
Con manos que no cesan de tejer,
hacer, saber, mecer, nacer.
Y aunque no se haga, se termina haciendo.
Miles de dedos buscándose, rozándose,
así como el pasto besa sus pies,
dejando la huella que duele,
más dulce cuanto más fuerte.
El tiempo no se escurre entre sus manos,
estamos todos detenidos por siempre.
Todo es pesado, espeso, digerible.
Es que... todo es el amor".
Hernan.
Tiene las manos llenas de pequeños cortes.
La abrazo, abrazo su inocencia.
La envidio un poco también.
La amo más de lo que la envidio, mucho más.
Se lo digo y miro sus manos.
La amo pero los cortes siguen ahí,
y van a sangrar.
sábado, 30 de abril de 2011
Sábados blancos
La angustia me empieza a escalar como un grupo de pitufos; alegremente, pero sin precipitarse.
Buscapies.
Buscapies.
jueves, 21 de abril de 2011
martes, 19 de abril de 2011
Horas

Sentado de cuclillas en la cama, él la miró largamente, le recorrió el cuerpo de la cabeza a los pies, como estudiándole las pecas y los poros, y dijo:
-"Lo único que te cambiaría es el domicilio".
Y desde entonces vivieron juntos, fueron juntos, y se divertían peleando por el diario a la hora del desayuno, y cocinaban inventando y dormían anudados.
Ahora este hombre, mutilado de ella, quisiera recordarla como era. Como era cualquiera de las que ella era, cada una con su propia gracia y poderío, porque esa mujer tenía la asombrosa costumbre de nacer con frecuencia.
Galeano.
domingo, 10 de abril de 2011
Abrazo impacto
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

